Valores de se

«Valores de se» O «Funciones de se» son las maneras en que habitualmente hemos denominado a las distintas funciones que desempeñan los pronombres personales átonos. Nos centramos en el pronombre se porque podemos confundirlo con el morfema verbal se cuando este es parte de un verbo pronominal, marca de oración impersonal refleja o marca de pasiva refleja.

Analizamos los valores de se teniendo en cuenta el vínculo inseparable que se produce entre la sintaxis, la semántica y la pragmática. Para poder analizar sintácticamente una oración hay que entender qué está diciendo el enunciado (semántica) y cuál es la intención comunicativa del emisor (pragmática), ya que en un mismo enunciado (Juan se ha cortado el pelo), la partícula se podrá cumplir una diversa función (se recíproco o se causativo en la oración del ejemplo anterior) dependiendo del contexto.

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CON FUNCIÓN SINTÁCTICA

1. Alomorfo de le/les (CI)

El pronombre personal átono se se utiliza como variante de los pronombres le o les cuando estos aparecen delante de lo, la, los o las. En castellano, es agramatical decir ⊗Le lo dije o ⊗Le la traje. En esos casos, en vez de le utilizamos se (Se lo dije y Se la traje).

Aclaración

En secundaria, solo lo veremos como complemento indirecto (Se lo presté a Inés, Se lo he vendido a un forastero…), aunque en casos concretos, puede funcionar como complemento directo (Llamaron cobarde a mi amigo → Se lo llamaron).

2. Pronombre reflexivo (CD o CI)

Aparece cuando coinciden el sujeto y quien recibe el beneficio, el provecho, el perjuicio o el daño.

En Agustín se viste, Agustín realiza la acción de vestir y también la recibe. Por tanto, ese pronombre desempeña la función de complemento directo.

En Agustín se puso los zapatos, Agustín realiza la acción y también la recibe. Por tanto, el pronombre se desempeña la función de complemento indirecto (el complemento directo es los zapatos).

3. Pronombre recíproco (CD o CI)

Aparece cuando el pronombre expresa reciprocidad, es decir, debe haber un sujeto múltiple (Ellos, María y Ana, Nuestros abuelos…) y el sujeto realiza y recibe el beneficio, el provecho, el perjuicio o el daño expresado por el verbo.

En Mis abuelos se escribían cartas, el sujeto es Mis abuelos y, además de ser un sujeto agentivo es beneficiario de la acción expresada por el verbo. Podemos reconocer un pronombre recíproco porque podemos añadir el uno al otro en la oración. Así, en Mis abuelos se escribían cartas (el uno al otro), el pronombre se cumple la función de complemento indirecto (el complemento directo es cartas).

En la oración Nadal y Djokovic se abrazaron al finalizar el partido, el pronombre se funciona como complemento directo.

4. Pronombre causativo (CD o CI)

Es similar al pronombre reflexivo, pero aporta un matiz semántico. Sintácticamente, se expresa de la misma manera. Semánticamente, el sujeto de la oración no realiza la acción, sino que le encarga a un tercero que la haga para él. Cuando decimos Jaime se ha cortado el pelo, habitualmente no es Jaime quien se corta el pelo, sino un peluquero. Si la acción la realiza un tercero, el pronombre se es causativo. Si realmente realiza la acción él, es reflexivo como veíamos anteriormente.

5. Dativo ético (CI)

Habitualmente, se confunde con el dativo aspectual por influencia de la gramática tradicional. El dativo ético «señala al individuo que se ve afectado indirectamente por la acción que aquel denota» (NGLE § 35.7r). El dativo ético se refiere a una persona ajena al sujeto y es un pronombre prescindible para expresar la acción verbal, pero aporta una información sobre beneficio, provecho, perjuicio o daño de carácter principalmente afectiva. Por ejemplo, Se lo aprobó todo o Se lo suspende todo.

No es habitual que la función de dativo ético sea desempeñada por el pronombre se. Y cuando lo hace, además de dativo ético es alomorfo de le/les.

Generalmente, son los pronombres me, le o les los que desempeñan esa función (No les llores ahora, No te me pongas ahí, ¿Me vas a aparcar ahí?).

SIN FUNCIÓN SINTÁCTICA

6. Morfema verbal de un verbo pronominal

Es similar

7. Marca de impersonal refleja

Es similar

8. Marca de pasiva refleja

Es similar

9. Marca de voz media

Es similar

10. Dativo aspectual o concordado

Cuando hice el vídeo sobre los valores de se en 2023, lo clasifiqué entre los se que tenían función sintáctica. El criterio que seguí fue que la NGLE lo clasifica dentro de los «Complementos indirectos no seleccionados o no argumentales» (NGLE § 35.7v). Sin embargo, y aunque incluso a mí mismo me resulta osado contradecir a la NGLE, no logro reconocer en ningún ejemplo un dativo aspectual que guarde ninguna similitud con un complemento indirecto. En Se bebió tres copas de vino, el sujeto no está recibiendo de manera indirecta la acción como sí ocurre con el dativo ético en No me aparques ahí o No me llores ahora.

El dativo aspectual concuerda siempre con el sujeto y tiene carácter enfático. Por tanto, su presencia en la oración es prescindible, pero añade un tipo de énfasis: puede, por ejemplo, referirse a que la acción es exagerada (Se ha subido dos ochomiles en un una semana, Se bebió cinco litros de agua durante la excursión) o que ha supuesto un gran esfuerzo (Nos hemos leído todos los periódicos). Como concuerda con el sujeto, será se solo cuando el sujeto sea de tercera persona. En los demás casos, desempeñarán igualmente la función de dativo aspectual los pronombres me, te, nos u os.

Debéis tener en cuenta que un pronombre no es necesariamente dativo aspectual cuando no está exigido por el verbo. Debe aportar valor enfático. Hay verbos como caer que pueden conjugarse con pronombre (Se cayó en un agujero) o sin él (Cayó en un agujero), pero el pronombre cuando está presente no aporta un valor enfático. Por tanto, en esos casos es un morfema verbal de un verbo pronominal y no un dativo ético.

Aquí tenéis un ejercicio para practicar los valores de se.