Sustantivos

El sustantivo es un tipo de palabra que designa entidades de muy diversa naturaleza (personas, animales, lugares, sucesos, unidades de medida…). Aunque no sepáis definirlo, generalmente sabéis que silla, mesa o coche son sustantivos, pero se os escapa que cualidades como la bondad o la maldad o unidades de medida como el kilómetro son también sustantivos. Por tanto, soléis asociar el sustantivo a nombres comunes, concretos[1], contables e individuales.

Nos ayuda a identificar los sustantivos que (excepto los antropónimos[2]) pueden llevar un determinante delante (mi perro, esa alegría, nuestra felicidad, qué golazo) y que admiten singular y plural[3] (mesa/mesas, estancia/estancias, milímetro/milímetros).

Además, a diferencia de los adjetivos, los sustantivos representan conceptos. Por ejemplo, si decimos mesa, pensamos en un objeto concreto; si decimos alegría, pensamos en una emoción; y si decimos carrera, en un suceso o una acción. En todos los casos, el sustantivo nos permite nombrar y manejar ese elemento como un concepto, es decir, como algo que podemos identificar, imaginar o contar. Sin embargo, cuando pensamos en adjetivos (guapo, bonito, grande, último, suyo) pensamos en cualidades o propiedades que tienen los sustantivos.

¿Qué es el sustantivo? ¿Cuáles son las claves para identificarlo? ¿Qué es el paradigma flexivo de una palabra? ¿Cómo distinguimos un sustantivo de un adjetivo?

CLASIFICACIÓN DE LOS SUSTANTIVOS

Los sustantivos podemos clasificarlos en propios y comunes.

Los sustantivos propios pueden ser topónimos, antropónimos y zoónimos.

Los sustantivos comunes pueden ser concretos y abstractos; si son concretos, pueden ser contables y no contables; y si son contables, pueden ser individuales y colectivos.

La NGLE se desmarca de la clasificación entre sustantivos concretos y abstractos (§ 12.1e). Sin embargo, sí que los tiene en cuenta la Nueva gramática básica de la lengua española. Personalmente, me inclino por tratarlos en clase porque creo que da lugar a reflexiones interesantes por parte del alumnado.

Qué pasa con el café? ¿Es contable o no contable? Algunas veces usamos un sustantivo no contable como si fuera contable gracias a una figura literaria llamada metonimia. En expresiones como «ponnos dos cafés» o «ya te has bebido dos refrescos» no se cuenta la cantidad de líquido, sino los recipientes que los contienen (dos tazas de café, tres latas de refresco…). En estos casos, se produce una metonimia donde se nombra el contenido para referirse al continente.

EL GÉNERO GRAMATICAL DE LOS SUSTANTIVOS

Según su género gramatical, distinguimos entre sustantivos de un solo género (casa, campeonato, felicidad), sustantivos con alternancia de género (niñoniña, actoractriz), sustantivos comunes en cuanto al género (pianista, estudiante, alpinista), sustantivos heterónimos (caballoyegua, hombremujer), sustantivos epicenos (liebre, critatura, persona) y sustantivos ambiguos en cuanto al género (mar, azúcar, armazón).

EL GÉNERO GRAMATICAL DE LOS SUSTANTIVOS
Sustantivos de un solo género En castellano todos los sustantivos tienen un género gramatical asignado de manera arbitraria. En este grupo tenemos sustantivos que no designan elementos sexuados Casa, campeonato, felicidad, coche
Sustantivos con alternancia de género

Se refieren siempre a seres sexuados.

 

Estos son los únicos que presentan morfemas flexivos de género.

Niño-niña, gato-gata, nene-nena, bombero-bombera, actor-actriz, duque-duquesa
Sustantivos comunes en cuanto al género

Se refieren a seres sexuados.

 

El masculino y el femenino tienen la misma forma y el género se determina mediante la concordancia con el determinante y el adjetivo.

Pianista, profesional, psiquiatra, estudiante, alpinista
Sustantivos heterónimos[4]

Se refieren a seres sexuados.

 

Hay una raíz diferente para el masculino y para el femenino.

Caballoyegua, hombremujer, machohembra, torovaca
Sustantivos epicenos

Se refieren a seres sexuados.

 

Se usan siempre en el mismo género (femenino o masculino dependiendo de cada palabra) independientemente de que se refieran al sexo masculino o al sexo femenino.

Liebre, criatura, persona, víctima, tiburón
Sustantivos ambiguos en cuanto al género Elementos no sexuados que podemos designar tanto en masculino como en femenino. Mar, azúcar, dracma, armazón

[1] En la NGLE, se prescinde de la distinción entre sustantivos concretos y abstractos, pero es útil para entender el concepto.

[2] Nombres propios de persona como Hugo (nombre de pila), Bautista (apellido) o Pepe (hipocorístico).

[3] Es decir, son palabras variables. Admiten morfemas flexivos de género y número, aunque solo admiten morfemas de género cuando se trata de seres animados (niño/niña, gato/gata, chaval/chavala, tío/tía).

 [4] Hetero- (del griego ἑτερο-) significa ‘distinto’ y –ónimo (del griego –ṓnymos) significa ‘nombre’.